Una noche... una de las tantas que tuvimos, me dijiste algo sobre nosotros, que desencadenó todo y me puso donde estoy ahora: "somos dos imanes de polos opuestos, que si se acercan lo suficiente, es inevitable que se unan", me sentí como un blanco fácil, a vos igual que un arco y esas palabras parecidas a una flecha, pero muy diferente a las de Cupido!
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